sábado, 24 de abril de 2010

Presunción de indecencia

Yo defiendo el principio de la presunción de inocencia como un elemento básico de un Estado de derecho.

Pero en estos días se está poniendo de manifiesto una actitud de ocultarse detrás de esa frase para no cumplir con las exigencias democráticas de un dirigente político, o, peor aún, de un representante de los ciudadanos, sea en las Cortes, Parlamentos Autonómicos o Consistorios Municipales.

No entiendo la falta de firmeza de políticos y periodistas al no denunciar este asunto.

Tras la publicación por la prensa de filtraciones judiciales que hacen referencia a pruebas de las que se derivarían graves imputaciones de corrupción, un representante de los ciudadanos está obligado a comparecer ante ellos (a traves de los medios de comunicación) y dar todo tipo de explicaciones.

Con independencia de lo que en su momento pueda decir ante un juez, los ciudadanos tenemos derecho a que nuestro representante nos aclare esas imputaciones.

Hay que considerar que incluso algunas de las irregularidades de las que se les acuse pudieran no ser delitos penales, pero afectan a la honorabilidad o, simplemente, a la coherencia que pudieramos exigirle.

El bochornoso silencio de los imputados en el Gurtel debería avergonzar a ellos y a los dirigentes que no les exigen otra cosa.

Esas explicaciones podrían desactivar las falsísimas insidias de tanto periodista, fiscal, policía y juez.
Al no hacerlo permiten la presunción de indecencia, de ellos y de sus encubridores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario