Los políticos y publicistas de la derecha reparten ahora sus culpas entre el gobierno "de Zapatero" y los sindicatos.
Para ellos, estos se han desprestigiado por convocar una huelga igual que se desprestigiaban por no convocarla desde hace dos años. De manual.
Pero ¿Y el prestigio de los empresarios? (Palabra tabú incluso para muchos comentaristas progresistas, ¡y no digamos el gobierno!).
Unos señores, que son los que han despedido a esos tan manoseados millones de trabajadores, tenían a su disposición el siguiente país:
1º.- Un país que recibe ingentes cantidades de dinero de Europa. Eso es actividad económica.
2º.- Que tenía el crédito fácil. Si los bancos ahora no se lo dan, serán sus compañeros de la banca quienes no lo hacen.
3º.- Que cuenta con la mano de obra juvenil más cualificada de nuestra historia. Base importante para poder lanzarse a actividades más productivas e innovadoras.
4º.- Que dispone de multiples formas de desgravación fiscal y formas de contratación a la carta. Y si resulta que hay demasiados contratos temporales es porque se concatenan para actividades estables con el elemental fin de pagar menos.
5º.- Que tiene un altísimo porcentaje de economía sumergida y dinero negro ¿eso es de los trabajadores?.
Los empresarios parecen apostar por el modelo tercermundista de competir sobre la base de costes salariales bajos. ¿Eso les prestigia más que el esfuerzo en la innovación y el riesgo, que siempre han esgrimido para justificar sus elevados beneficios?.
Parece que sería más importante una reforma empresarial que laboral, y sin embargo, casi todo el mundo da por supuesto la reforma laboral "que hay que hacer". La que corresponda a una victoria de los empresarios sobre los derechos de una Europa social en trance de der derrotada por los causantes de la crisis.
Están consiguiendo que los ciudadanos se aborreguen ante lo "inevitable" del triunfo neoliberal.
jueves, 10 de junio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario