¿Recuerdan ustedes la velocidad con la que los gobiernos acudían a salvar las cuentas de sus instituciones financieras amenazadas por la bancarrota?. ¿Se les puso alguna exigencia drástica?. ¿Verdad que no es comparable con el retraso en acudir a salvar a un país aliado, ni con las draconianas condiciones impuestas a Grecia?.
Las cuentas públicas griegas, (como las nuestras) están lastradas por la vergonzosa evasión fiscal de quien se puede permitir esas técnicas, pero las medidas exigidas A LOS GRIEGOS van a servir para pagar las deudas que el Estado tiene con los bancos alemanes (y otros), y de paso reducir su sector público, reducir derechos de los trabajadores, aumentar los impuestos indirectos... Se está aplicando a Grecia la misma medicina del Fondo Monetario que ha hundido a países periféricos, pero ahora en la Europa del euro.
Es escandaloso que el Banco Central Europeo preste a la banca privada dinero al 1% y estos dedican el dinero a prestarselo a los gobiernos al 3 o al 5%. Negocio seguro. Negocio que pretenden incrementar por el método de agitar los miedos y los informes interesados para socabar el prestigio de ciertos países y así prestar el dinero aún más caro.
Eso es lo que está pasando en estos días, y determinados dirigentes conservadores en España participando en el descrédito con tal de sacar votos. Vomitivo.
Se hechan en falta las convocatorias comunes de las organizaciones sindicales europeas para poner en el punto de mira de la sociedad la auténtica cuestión de nuestros días: ¿QUIEN VA A PAGAR LA SALIDA DE LA CRISIS?. Porque de las iniciales declaraciones de que se iban a controlar las financias especulativas y los paraísos fiscales, nada.En los países desarrollados llevamos varios años en los que se reduce el porcentaje del PIB que se llevan los asalariados. Pero a las cúpulas empresariales y financieras les parece poco y pretenden utilizar su propia crisis para darle una vuelta de tuerca a los ciudadanos.
Me descorazona el silencio generalizado ante los mensajes reaccionarios. "Hay que tomar medidas drásticas", "medidas valientes". Pero ¿Por qué se supone que son contra los ciudadanos?. La valentía que les falta a nuestros gobernantes es la de actuar contra los poderosos.
jueves, 6 de mayo de 2010
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El déficit puede ajustarse tanto en los ingresos como en los gastos. ¿Por qué no subir los impuestos? ¿Por qué no subir el tipo máximo del IRPF? ¿Por qué no subir el tipo de los beneficios mobiliarios? ¿Por qué no reinstaurar el impuesto sobre el patrimonio?
ResponderEliminarFelicidades por el blog. Y no se te olvide enriquecer la conversación con enlaces a otras informaciones.